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sábado, 29 de enero de 2011

Pesca de la vieja en Canarias con puntero de cuerno de cabra PESCAMAR 94 enero 2011

La “vieja canaria” contra el cuerno de cabra

Muchos pescadores canarios, sobre todo de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, mantienen la tradición de utilizar como puntero en su caña de bambú o fibra un cuerno de cabra limado y pulido. Con este accesorio obtienen más fortaleza en la captura de la vieja, el pescado más deseado de nuestras islas afortunadas. Conocemos esta antigua técnica tan curiosa como efectiva, así como al pez a la que va destinada.

Autor: José Luis Lago

Fotografías: Autor / José Docampo “Sar-dina”





Mientras muchos pescadores están pendientes de adquirir las últimas novedades del mercado de material de pesca, otros se aferran a tradiciones centenarias para asegurar sus capturas ya que su experiencia transmitida de abuelos a nietos así se lo demuestra. En el caso del pez vieja, muy abundante en Canarias, se sigue utilizando en islas como Fuerteventura o Lanzarote un puntero fabricado a base del cuerno natural del macho cabrío pulido ya que su consistencia permite dar el fuerte tirón necesario para atrapar a esta escurridiza especie.


Una tradición o costumbre que por su eficacia sigue perdurando incluso entre los pescadores jóvenes. No obstante, los tiempos también cambian por lo que la tradicional y pesada caña de bambú con la que se levantaban esta especie ha sido prácticamente sustituida por la moderna y ligera fibra, aunque la punta de cabra sí que perdura en el extremo de la caña en muchos pescadores.


La fabricación artesanal de este curioso puntero la mantienen los veteranos aficionados y para los foráneos es complicado adquirir uno de ellos, ya que no se venden en tiendas de pesca. Normalmente se proporcionan entre amigos o conocidos en círculos cerrados de pescadores locales. Hablamos de un trabajo muy laborioso cuyo coste de una pieza o unidad sería difícilmente valorada, ya que preparar o limar adecuadamente un único puntero de cuerno puede llevar hasta un día entero de trabajo. Además de tener que conseguir el pitón del macho cabrío-más adecuado por su curvatura y consistencia frente a la hembra- el cuerno, como mostramos fotográficamente hay que cortarlo, lijarlo y moldearlo con destreza para conseguir el ángulo y forma más adecuada. En Fuerteventura las cabras abundan ya que su carne, leche y queso forman parte de la tradicional dieta isleña.


Para asesorarnos en esta técnica en este artículo nos aportan datos Juan Antonio Alonso y Javier Ruiz, pescadores deportivos de Fuerteventura experimentados en la captura de la vieja (FOTOS SUPERIORES). Mientras que desde Las Palmas Óscar Jiménez, artesano del cuerno de cabra, y su amigo José Docampo “Sar-dina” nos mostrarán cómo se prepara este tradicional puntero.(FOTO INFERIOR)



El cuerno mágico

Una vez fijado fuertemente el moldeado cuerno en la caña la técnica de pesca consiste en una larga caña de entre cinco a seis metros que se maneja a “pulso”, o sea sin utilizar carrete. En la punta se ata firmemente una gruesa línea de la misma longitud que la vara, sobre unos 5 metros, en cuyo final se pone un gran anzuelo con cangrejo cocido – cebo y manjar para la vieja- con un ligero plomo para hundir el anzuelo.


Los antiguos lugareños utilizaban el bambú con el cuerno de cabra entre otros factores, como nos comenta Javier porque: “La madera del bambú es muy buena para aguantar el fuerte viento que a veces sopla por aquí, y también para soportar la fuerza que una buena vieja ejerce tras la picada, ya que más de una vez una pieza grande rompe una caña”. Añade: “Es un pescado grande que trabaja en muy poco agua, por lo que tira muy, pero que muy fuerte”.



La izada de la pieza se realiza a pocos metros del pescador, por lo que la rapidez, destreza, y poderío de la muñeca se convierten en imprescindibles. El tirón de este pez es tan grande que Juan comenta cómo: “A mí me han tirado al agua más de una vez, estás despistado, o encima de una roca en equilibrio, y con su fuerza me desestabilizaron y di con mis huesos en el agua”. Un factor a tener en cuenta para no herirse al golpearse con las numerosas rocas y afiladas rocas volcánicas que se esconden bajo el litoral canario.

En días con cierta turbulencia del agua, la escasa distancia conseguida con este sistema de cuerno de cabra -sobre unos 10 metros entre la longitud de la caña y la suma de la línea- se convierten en insuficientes, ya que sin aguas cristalinas la vieja no se acerca con tanta alegría al litoral.


Aunque tampoco las aguas muy limpias son garantía de un día con éxito: “Con excesiva claridad del agua la vieja, que es muy lista, te ve y huye. Por esto la tradición de las largas cañas para aislar la figura del pecador de los reflejos del agua”. Explica Juan, que desde barca ha visto desde una pequeña cristalera acuática llamada espejo cómo reaccionan las viejas mirando con recelo al ser humano. Algunos pescadores incluso pintan de azul las cañas de bambú con la intención que la misma tonalidad disimule su silueta con el color del agua del mar.

SIGUE EL RESTO DEL REPORTAJE EN LA REVISTA




Algunos pescadores canarios utilizan como puntero un cuerno de cabra que es altamente eficaz para aguantar el brutal tirón del pez vieja


La fabricación artesanal de este curioso puntero la mantienen los veteranos aficionados y es complicado adquirirlo ya que no se venden en tiendas de pesca


La técnica de pesca consiste en una larga caña de entre cinco a seis metros que se maneja a “pulso” con una vara de unos 5 metros con un gran anzuelo y cangrejo
Aunque el pez vieja no suele pasar de los dos kilogramos su vigor es tan grande que puede tirar al pescador al agua cuando está en equilibrio entre las rocas


El cuerno de cabra se puede alternar con la boya según necesidades como el lance o claridad del agua

Los autóctonos canarios practican esta pesca por su mayor eficacia en capturas y uso de equipos baratos además de la sabrosa carne de la vieja
La pesca de la vieja está reservada prácticamente a los lugareños pues los turistas de paso no tienen ni tiempo ni materiales para practicarla


Esta especie de “pez loro” busca la rocas y sus mariscos, invertebrados, algas y crustáceos por lo que sus pesqueros son zonas pedregosas de orilla con grietas, frecuentes en el litoral canario por su carácter volcánico.


Reportaje publicado en la revista Pescamar nº 94 de enero 2011 PINCHA AQUÍ

sábado, 22 de enero de 2011

Mis amigos y asesores de reportajes o pesca: Raúl Mario Pérez Luna, el "Crack de las doradas" de Cádiz



En esta ocasión introduzco una una entrevista que le hizo la famosa presentadora Irma Soriano a mi buen amigo Raúl Mario el día 13 de enero del 2011 en canal sur TV , el programa se llama "Mira la vida"

Como no podía ser de otro modo, el motivo de su presencia en plató es mostrar al público a uno de los mejores pescadores de Andalucía y España.

Como es ya conocido en el mundo de la pesca deportiva, Raúl Mario es un auténtico fenómeno capturando grandes doradas y otras especies tanto en Cádiz capital donde reside, como en otros puntos de Andalucía, con impresionantes capturas. A Raúl ya le preparé a mediados de 2008 varios reportajes, y su blog es uno de los más seguidos
http://periodistadepesca.blogspot.com/2010/01/pesca-doradas-gigantes-en-cadiz-1-parte.html

Raúl es un gran amigo mío y tenemos frecuentes conversaciones sobre la pesca y futuros reportajes que seguro satisfarán a muchos de sus incondicionables seguidores, ya que es admirado por sus increíbles trofeos en forma de grandes peces.

Podéis ver más fotos y vídeos de sus increíbles capturas en su ya más que conocido portal
http://www.pescadoradagigante.com/

¡¡¡VISITADLO, NO OS DEFRAUDARÁ!!!

Raúl en este momento afronta desde fechas recientes un nuevo reto profesional, conviertiendo su pasión de la pesca en su trabajo. De este modo gestiona una tienda de pesca conocida como SUIDAMAR en Cádiz capital. Una oportunidad única de ser asesorado en persona por uno de los pescadores más reconocidos de España en su especialidad
http://www.pescadoradagigante.com/tienda-raul-mario/

viernes, 7 de enero de 2011

Documentos sonoros: Entrevista a Oriol Ribalta promotor de PESCA RECREATIVA RESPONSABLE

REVISTAS PESCA GRUPO V

Este pasado julio de 2010 entrevisté en el Delta del Ebro a Oriol Ribalta (junto a mí en la derecha) que es miembro fundador y vicepresidente del movimiento de Pesca Recreativa Responsable. Desde la interesante experiencia conseguida al frente de esta asociación nos aporta las claves para conseguir un futuro más esperanzador. En sus sabias reflexiones, aclara verdades y mentiras de este negro entramado en el que nosotros también estamos involucrados, y en el cual ya no podemos seguir mirando hacia otro lado. En el reproductor de a continuación podéis escuchar toda la entrevista que se publicó en Pesca&Barcos este mes de enero de 2010. Este documento sonoro complementa lo que aparecerá en la revista para oír realmente el ambiente vivido, y las impresiones reales al contestar mis preguntas.

Entrevista Oriol Ribalta promotor pesca responsable from sagarracarretes on Vimeo.

Nuestro mar está actualmente prácticamente enfermo pues vivimos una época en la que se están pagando los excesos del pasado. A causa de este histórico abuso los ecosistemas marinos ya se encuentran en serio peligro, con preocupantes números rojos en cuanto a su futuro. La sobrepesca se ha excedido más allá de lo asumible, y probablemente entraremos en unos tiempos en los que no sabemos muy bien qué medidas se tomarán, pero todo indica que se puede restringir la pesca tal y como hasta ahora la hemos conocido. Cualquier veterano aficionado es consciente que las capturas se han reducido en demasía, así como que incluso algunas especies o tallas grandes ya no aparecen por su costa desde hace años o décadas.

Oriol Ribalta cree que el futuro de la pesca recreativa está en el respeto y responsabilidad con las especies

Ante este desesperanzador escenario, la única opción que nos queda es defender nuestros derechos y aportar nuestro grano de arena haciendo llegar nuestra voz hasta los políticos y las ONG que nos señalan con el dedo, demostrando que no es verdad que nosotros seamos los máximos culpables. Tenemos que aportar datos que ni hacemos tanto daño como se quiere hacer creer, ni que el pecado es del todo nuestro.


Por esto que nace la necesidad de crear organizaciones de Pesca Recreativa Responsable formadas por pescadores de ocio con el fin de protegernos ante los continuos ataques y desprestigios. Es imprescindible levantar nuestra voz confirmando que nosotros también estamos preocupados y concienciados sobre este serio problema, pues sobre todo somos acusados por parte de los profesionales que tiran la piedra contra nosotros y esconden la mano, para defender así sus propios argumentos y que las miradas no se centren sobre ellos. Siempre replican el sensible concepto que ellos y sus familias viven de su trabajo, mientras que nosotros lo hacemos por deporte y pasar el rato. Por esto que nuestras armas a partir de ahora -según este movimiento de Pesca Responsable- será el tomar una actitud más comprometida como respetar tallas o vedas, devolver al mar los peces que no vayamos a consumir, practicar la pesca sin muerte, proteger especies en peligro, aportar datos y estudios…en definitiva, adoptar una actitud más ética y sensata. Se impone el afrontar valores para preservar el mar para que nosotros y nuestros nietos podamos seguir disfrutando de la pesca, y sobre todo no se acabe prohibiendo definitivamente nuestro pasión.

domingo, 2 de enero de 2011

Recolección de miñocas o gusanos de ría en Galicia. Pescamar nº 45 diciembre 2006




Técnica: Aprovisionamiento de gusanos marinos

RECOLECCIÓN DE “MIÑOCA” GALLEGA

Entre la diversidad de cebos naturales, sin duda los gusanos arenícolas son lo más adecuado para atraer a diversas especies. Anélidos como coreanas, americanos o titas no faltan en las tiendas, pero lo mejor es ofrecer al pez el producto de su entorno, y si podemos recogerlo nosotros mismos, obtendremos el cebo más fresco. Os mostramos in situ cómo recogen entre fangos los pescadores de la ría de Arousa los gusanos marinos de su zona, aquí denominados como miñocas.

Texto y fotos: José Luis Lago García

Para una buena jornada de pesca, sobre todo si el día se vislumbra como fructífero, se necesita del abastecimiento de una buena cantidad de gusanos. La morralla también nos arrebata parte de este valioso y costoso cebo que teníamos pensado para otras piezas más deseadas.
Si tenemos la posibilidad de coger nosotros la carnada, con el ahorro podríamos desviar un presupuesto extra para ampliar nuestra caja con artificiales o plomos.
Viviendo cerca del mar, o pasando unos días de vacaciones en la costa, perderíamos una oportunidad de recolectar nuestros gusanos marinos, siempre que se den por la zona. Ofrecer al pez un cebo bien fresco, de su litoral, que se retuerza con contundencia y no algo atolondrado tras el trasiego del transporte, ofrecerá, sin duda, mejores garantías de éxito.
La cogida de estos invertebrados también supone completar el proceso de la pesca en todas sus fases, ser de algún modo autosuficientes, y vivir nosotros mismos una experiencia natural del mar.





Averiguar su emplazamiento

Pero no en todas las costas se desarrollan por igual, por lo que el primer paso será investigar si en la zona que frecuentamos nuestra línea se pueden encontrar gusanos marinos. Un primer truco será ir a la tienda de aparejos de pesca más prestigiosa de la zona y preguntar si venden gusanos autóctonos de esas riberas, ya que creemos que éstos serán los más apropiados para nuestra pesca. Con esta excusa, podremos obtener los primeros datos interesantes, como si se crían por la comarca o en otra localidad relativamente cercana a nuestro destino.
Nuestro segundo paso será la habitual tertulia en los muelles, rocas o espigones con algún otro compañero de lance que comparta espacio con nosotros. También conviene pasear por algún puerto pesquero y comentarle algún marinero si conoce el lugar de refugio de nuestros deseados amigos, ya que seguro que él los utilizará para su pesca en barca, o saber esta información por su conocimiento de la costa.




Pero esta pequeña pesquisa puede no ser siempre fructífera, ya que siempre hay gente reacia a proporcionar estos valiosos datos, bien por timidez o desgana, pero sobre todo por temor al saqueo masivo de tan valioso invertebrado, cada vez menos abundante y más deseado, lo que incluso puede llevar a que se nos proporcionen datos falsos.
Por tanto, el último paso, o el primero para los que no quiera seguir los anteriores, será el llevarnos por nuestro instinto, y como pescadores que somos, explorar o intentar descubrir el lugar más adecuado a la cría de los gusanos, mediante el conocimiento y examen de las características biológicas de los terrenos donde pueden habitar sumergidos nuestros anélidos amigos.



Playas más adecuadas

Destacar, en primer lugar, que las posibilidades de éxito para rastrear a pie a estos gusanos marinos serán mayores en el Cantábrico y Atlántico, que en el Mediterráneo, ya que en este último litoral las mareas son apenas imperceptibles, lo que hace que no sea posible capturarlos durante la bajamar a pie de arena.
Lo segundo, que estos arenícolas prefieren los lugares abrigados y con salinidad baja, por lo que tanto los estuarios, rías, desembocaduras de ríos, o ensenadas recónditas, serán los lugares preferidos para cobijarse.
Por último, subrayar que se desarrollan en playas cuya arena sea fangosa, y donde abunden las algas que los alimentan. Un terreno formado por lodos facilita el vivero y hábitat que necesita, donde encuentra su alimento y facilidad para excavar sus galerías.
Otro lugar adecuado serán tierras fangosas cercanas a las orillas con características pedregosas, ya que sus rocas, o la abundancia de piedras sueltas subterráneas, suponen una barrera natural que impide que profundicen más sus cavidades subterráneas, y sea posible encontrarlos en la capa superficial.



Agujeros y cordones de excreciones

Pero lo que realmente delata a nuestros gusanos son los agujeros en la playa que se descubren con la marea baja, momento más adecuado para su encuentro y recolección. Donde detectemos una serie de pequeños orificios, de poco más de dos milímetros de ancho repartidos más o menos simétricamente, podrían ser las bocas de entrada y salida de su refugio, un signo posible de la presencia de una colonia.
Junto a estos agujeros, certificará la presencia de sus escondites subterráneos unos cordones de arena entrelazados que se acumulan en la superficie, que en realidad son la acumulación de restos orgánicos que forman sus excreciones.
Sumado a todo estos factores, otras condiciones que pueden favorecer su asentamiento son la proximidad de alguna conservera, depuradora de marisco o cualquier otra factoría de manufacturados de productos del mar. Es factible que los gusanos se afinquen relativamente próximos a estas factorías, para recibir de manera cómoda el alimento que les proporcionan los vertidos biológicos que generan este tipo de industrias, como restos de peces. Hace pocos años en una costa coruñesa se criaban incalculables miñocas en las cercanías de un antiguo matadero junto al mar, ya que se vertían restos orgánicos que eran auténticos manjares para los anélidos.





Gusanos con valor en alza

La creciente demanda comercial -gracias a los pescadores deportivos como nosotros- de un gusano que no hace tanto tiempo era considerado en muchas zonas como un producto sin valor, prácticamente como un “bicho” de uso para los pescadores de la zona, hace que también exista cada vez una legislación propia relativa a los poliquetos, nombre científico con el que se clasifica a estos arenícolas marinos. Aunque a todos los gusanos marinos en Galicia se les denomina comos miñocas, en realidad su definición técnica es Nereis Virens.
Cada vez son más las cofradías de las villas marineras que si no ya los comercializan, analizan y valoran esta posibilidad, debido a la gran rentabilidad que ofrecen. Un dato sorprendente: el pasado año 2005 la miñoca fue la especie marítima de Galicia con mayor precio, con una media de 117 euros por kilogramo, muy por encima, por ejemplo, de los 34 euros de la langosta. Es indudable que es más factible pescar varios kilos de langostas que miñocas, pero con este elevado precio, a pesar de su diminuto peso y tamaño, las Cofradías de algunas villas marineras encuentran en los gusanos una alternativa o fuente de ingresos extra al marisqueo.




Por tanto, y contra lo que algunos puedan pensar, no estamos hablando de algo sin valor, como si fuera una simple lombriz de tierra de una huerta. De hecho, cada comunidad autónoma puede regular una normativa particular respecto al uso y extracción de los poliquetos o gusanos marinos -con sanciones específicas por incumplimiento de las normas- por lo que sería conveniente que nos informemos antes de su búsqueda de la legislación vigente relativa a nuestra zona de actuación.

SIGUE ARTÍCULO EN LA REVISTA




DESTACADOS:

• Un primer paso será averiguar si en nuestra zona se crían gusanos marinos, las mayores posibilidades serán en el Atlántico y Cantábrico, en fondos fangosos y cerca de desembocaduras o rías con baja salinidad, siempre en marea baja


• El valor comercial de los denominados poliquetos hace que existan normas que regulen su captura, por lo que tendremos que conocer la legislación de cada comunidad, en Galicia se permiten 50 miñocas diarias por licencia deportiva


• Localizada una playa fangosa y abrigada, habrá que buscar con la marea baja los agujeros abiertos en la superficie del arenal donde se esconden los arenícolas, sus deyecciones los delatan: forman montones de cordones de arena entrelazados


• Una azada sería ideal para remover los lodos, pero dado su alto coste podemos emplear una pala de jardinería, incluso una paleta de obrero, lo importante que la herramienta sea rígida y nos permita profundizar lo máximo en cada clavada


• Ya en la superficie, los gusanos huyen despavoridos de nuevo hacia las entrañas de los fangos, lo que requiere cogerlos inmediatamente cuando estén a nuestro alcance, no tirando de ellos medio metidos en el lodo, ya que se rompen


• ¡Increíble, pero cierto! Las miñocas -gusanos marinos gallegos- fue la especie marítima del pasado año 2005 con mayor precio en sus lonjas, con una media de 117 euros por kilogramo, ¡muy por encima de los 34 euros de la langosta!