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sábado, 26 de noviembre de 2011

Carretes Sagarras de río. Federpesca nº 141 julio 2008




Recupero un antiguo reportaje publicado en julio de 2008 y que no estaba añadido en este blog. En este caso de modo excepcional añado el reportaje completo, no una parte como suelo hacer habitualmente. 




Como algunos sabéis, soy coleccionista de carretes antiguos, y promotor de la página nostálgicos Sagarra, sobre los carretes españoles cuya fábrica cerró en 1995. En esta foto de hace unos cuatros años se ve parte de mi colección.http://sagarracarretes.blogspot.com/




Inolvidables carretes Sagarra

Si hay una marca de carretes que sigue presente en muchos veteranos pescadores españoles es Sagarra, fábrica que se ubicaba en Sitges (Barcelona) hasta su cierre definitivo en 1995 al no soportar la competencia asiática. Entrevistamos a su antiguo dueño, Manel Llorens, que además de curiosidades de estos robustos carretes, nos explicará las peculiaridades de los modelos Sagarra que se empleaban en la pesca de río

Texto: José Luis Lago García
Fotografías: Archivo familia Llorens Sagarra / J.L.Lago
           
            La historia de los carretes Sagarra comienza en los años 40 del pasado siglo cuando un joven aficionado a la pesca con caña, Isidro Llorens Sagarra (FOTO INFERIOR), trabajaba como mecánico de un taller de zapatos en su pueblo de Sitges. Un hombre hecho a sí mismo, cuya pasión por la pesca le animó en la mitad de la década de los cuarenta  a diseñar y montar una pequeña tirada de 10 carretes. Este trabajo artesanal  se gestó en los ratos libres tras acabar su jornada en un reducido rincón de una pequeña factoría de zapatos en Sitges, donde trabajaba como tornero.




            La idea inicial fue creciendo en volumen, pasando de esta decena de carretes artesanales, a consolidar paulatinamente durante varias décadas una industria multinacional que llegó a fabricar más de 2.500 unidades a la semana en la década de los 80, y tener una plantilla de 49 personas.



            La invasión de carretes asiáticos en nuestro mercado nacional en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX, más económicos en las tiendas y que ofrecían una envenenada imagen de modernidad, llevaron a la insigne marca catalana a sucesivas crisis, hasta que dejaron de fabricarse definitivamente en 1995.

             El cierre de la fábrica priva desde entonces a los aficionados a la pesca de un carrete mítico de probada robustez y eficacia, auténticas piezas de artesanía, que superaban ampliamente en calidad de fabricación, y posibilidades de reparación, a algunos frágiles productos procedentes del lejano oriente.
            El tiempo pone cada sitio en su lugar, y lo que antaño era un útil de pesca, se ha convertido en un objeto de culto, admiración, y pieza de museo personal de miles de pescadores que conservan con mimo estos irrepetibles carretes. Una joya que es deseada por los coleccionistas, que ven en ellos además de una pieza histórica, un armazón artesano de inigualable calidad.



                                                      


                             Modelos de río




            La actividad de Sagarra estaba más pensada en el mar, quizá por la propia ubicación de la fábrica en la población marítima de Sitges, rodeada por las secas cordilleras del Garraf, donde prácticamente no hay agua dulce en superficie.


Sin embargo, uno de los modelos más utilizados en los ríos españoles fue el conocido como “Modelo 46”, (FOTO SUPERIOR)precisamente el primer carrete que diseñó su fundador, y que estaba pensado para el mar. Este número que da nombre al carrete, al igual que pasará con posteriores modelos, indica el año de lanzamiento, o sea que nace en 1946.





En el caso del “Modelo 68”, (FOTO SUPERIOR) el modelo buque insignia de esta marca para río, su primera tirada se produjo a partir de 1968.  Aunque esta numeración puede llevar a engaños: no significa que un modelo se haya fabricado concretamente en ese año, se refiere a la fecha en el que se empezó a comercializar.
Por ejemplo, en el caso del “Modelo 46” se fabricó desde 1946 hasta el cierre de la fábrica en 1995, o sea, se produjo en fábrica durante casi 50 años, incluso en diferentes gamas: desde la tradicional, a las más modernas como“46 classic”, “46 sport line”, “46 night” o “46 senior”:..







El “Modelo 46”, al igual que otros carretes pequeños como los denominados “47” (FOTO SUPERIOR) ó “51”, destacaban porque el asa del “pick up” era semiabierta en forma de aguja, lo que a primera vista da la impresión que esta asa estaba rota. El mecanismo interior o engranajes de estos modelos de asa medio descubierta son más sencillos, y ofrecen menos averías, ya que lo forma un sistema con menos muelles, palancas y otras piezas que arman un encaje con más sencillez y  menos vulnerabilidad.
El “Modelo 46” ofrecía una polivalencia tanto para mar como para río, un precio  económico, peso reducido y una buena recogida de 700 mm por vuelta de manivela.



                                                     Testimonio de su dueño



          Manel Llorens, último dueño de Sagarra (Centro) junto a José Luis Lago (izquierda) y Tomás Salazar (derecha)


Para saber más sobre sus carretes, entrevistamos en Sitges al último dueño de la fábrica, Manel Llorens, hijo del fundador de la empresa, que nos confirma como los “46” fueron muy solicitados en la pesca de río de Asturias. “Trabajábamos por pedidos semanales de nuestros clientes… para la pesca de río antes de la apertura de la veda de pesca en Asturias en primavera, en Sagarra sabíamos que ya tendríamos muchos pedidos de los modelos 46, Salmón o Riufort e íbamos preparando de antemano estos carretes para tener en nuestro almacén”.
            Algunas diferencias entre estos modelos de río las encontramos en su recogida: En el caso del “Riufort” (570 mm por vuelta de manivela), el margen de rapidez bajaba considerablemente respecto al “Modelo 46” (700 mm), mientras que en otro modelo ligero de peso como el denominado “Salmón” también era lenta con 600 mm en cada giro. No obstante, tanto el “Riufort” (traducido del catalán sería “río fuerte”) como el “Salmón”, tenían pick up de asa automático, frente al de aguja del “46”.



Buque insignia de río

            En 1968 nace el carrete “Modelo 68”, de pick up de asa, que ya ofrecía unos ratios y recogidas más aproximadas para el spinning  y cucharilla con una recuperación de 800 mm por vuelta de manivela, además de un peso muy ligero de 330 gramos (casi 100 gramos más ligero que el modelo 46). Este modelo ofrecía una línea estilizada más elegante que sus predecesores, con un dibujo de la marca en el cuerpo del carrete. En realidad es una adaptación de otro carrete mítico español, el “AIMSA TRU SAL” cuyo taller en Barcelona fue absorbido por Sagarra en los años 60. Ambos carretes son similares en forma y diseño, pero la mecánica de este “Modelo 68” se perfeccionó respecto al Aimsa: era más fina y rápida, lo que lo encarecía respecto a los otros modelos Sagarra de río.




                                           "AIMSA TRU SAL muy parecido al Sagarra modelo 68         




  Como curiosidad, decir que un “Modelo 46” valía en 1969 la ahora insignificante cantidad de  285 pesetas, un “Modelo 68 “únicamente 400 pesetas, mientras que el carrete de gama alta y lance pesado “Super Asa” duplicaba en precio con 650 pesetas
            Al igual que todos los carretes de mar, las piezas eran sometidas a un proceso de anticorrisión por anodizado u oxidación artificial en fábrica, así como el uso de piezas artesanas de gran calidad  en el engranaje. 
Estos factores crearon un carrete irrepetible, sobre todo en el caso de pesca marina ya que aguantaban el poder destructivo del salitre más agresivo, puesto que un metal ya oxidado, no se podía volver a oxidar. Los engranajes y mecánica eran básicamente los mismos que los utilizados para los modelos de mar, lo que convierte cualquiera de los Sagarra de tamaño pequeño en poderosos remolcadores a la orilla de una pieza voluminosa, gracias a la gran resistencia y durabilidad de sus componentes.










No obstante, el propio dueño de la fábrica Manel Llorens nos confirma que realmente el único modelo pensado para el río por la rapidez de recogida era el conocido como 68. “aunque los nombres de Riufort y Salmón (FOTO SUPERIOR) hagan pensar que eran carretes de río, en realidad estaban pensados para mar,  ya que tenían gran lentitud en la recogida”. Aún así, nuestro entrevistado encuentra su aplicación en el río. “lo bueno de nuestros Sagarra es su gran potencia, un engranaje poderosísimo que traerá sin duda una buena pieza, a pesar de que el carrete en sí sea pequeño o lento… el mecanismo de un carrete Sagarra de menor tamaño es similar al de los hermanos grandes como los modelos Super o Tarzán…en caso de coger un salmón o trucha de gran tamaño, seguro que no se escapa, al menos por culpa del carrete”…

Curiosidades de la fábrica

            Aprovechamos la ocasión de poder hablar frente a frente con el propio dueño de la fábrica Sagarra para conocer más datos sobre los modelos de río. Nos comenta como el porcentaje de ventas de estos carretes era testimonial en relación con los carretes de mar, auténtica base de negocio de la marca.
La empresa trabajaba en base a pedidos semanales, según recibían encargos fabricaban un determinado número de modelos. Por esto que la competencia con otros carretes extranjeros como Mitchell o Abu de río se realizaba en base a los pedidos concretos de cada vendedor en cada tienda. No planificaban más que fabricar aquel número de carretes que realmente iban a vender.







Muchos de estos modelos de río eran comprados para otros fines por pescadores de mar: aprovechar su ligereza por su menor tamaño, regalo a niños o principiantes, pesca en muelles o simplemente por un  precio más económico que los modelos de lance pesado de mar, un alivio sobre todo en épocas de poca bonanza económica nacional.









El antiguo dueño de Sagarra también nos cuenta cómo la fábrica recibía cartas de agradecimientos de clientes por la robustez de sus carretes: “Había mensajes de pescadores de toda España, también de río, que nos hacían llegar fotografías o recortes de periódicos en los que se mostraban peces de peso excepcional y emocionantes relatos en los que explicaban como nuestros pequeños carretes aguantaban enormes piezas  sin ningún tipo de problema”
            Destacar que la fábrica poco antes del cierre definitivo tenía pensado un proyecto de carrete de río más pequeño y ligero aún que el “Modelo 68”, una bobina que nunca llegó a ver la luz. Su dueño nos comenta como: “Teníamos ya los planos de todas las piezas, nada menos que dos tomos con 100 dibujos, si la fábrica no hubiese cerrado en 1995  era nuestro proyecto más inmediato, pero aún no le habíamos puesto un nombre”


            
Por último Manel Llorens nos descubre un detalle íntimo cuando menos curioso: “no he pescado nunca en río en mi vida…siempre en mar, ya que tanto mi padre como yo somos apasionados de la pesca…durante años he participado en los campeonatos de España de surfcasting, pero en río jamás he tirado una cucharilla por las aguas dulces”. También como: “Al no tener un río al lado de Sitges probábamos los carretes en el mar, pero nunca fuimos a ningún torrente a probar estos modelos de agua dulce, ni siquiera el modelo 68”.






Nostálgicos de los Sagarra

            Estos carretes siguen presentes en muchos corazones de veteranos pescadores, el ruido de su engranaje trae recuerdos imborrables de grandes jornadas de pesca o de consejos de irrepetibles maestros de lance ya ausentes; abuelos, padres, amigos…un Sagarra mantiene un alma que muchos se resisten a abandonar.
            En Valencia entrevistamos al pescador de río Pedro de la Sen Pardo (foto izquierda), un entusiasta coleccionista de esta marca española, que entre sus más de 300 carretes que conserva de varios países, tiene 45 carretes Sagarra.
            En su pesca de río nos comenta: “Uso preferentemente el 46 y el Riufort, son carretes que para mi tipo de pesca con caña de fibra maciza, compensan bien porque con un ligero movimiento de muñeca consigo largos lances, a pesar de su lentitud de recogida… para la pesca con vinilo para mí son excepcionales, especialmente para el black bass… Aunque dispone de otros carretes modernos en su extensa colección, él prefiere los Sagarra. “Dependerá según la pesca que practique, lógicamente, pero no envidio el material de última generación de mis compañeros de pesca”.  
            Lo que destaca Pedro principalmente es que son “incombustibles” ya que a veces algunos de sus carretes modernos se le han roto los piñones, mientras que los Sagarra nunca le han dado ningún disgusto de este tipo a lo largo de cientos de horas de pesca.





           
También Pedro nos habla de otros modelos que se podrían emplear para la pesca del siluro, como el “Modelo 80 ASA “o el mítico “Tarzán” ambos pensados para el surfcasting de mar, pero válidos para la pesca del descomunal pez por la gran capacidad necesaria para albergar la gruesa y larga línea necesaria. La potencia de los carretes, con sus consientes engranajes, soportan los grandes tirones que ofrece el gigante del agua dulce, una firmeza y durabilidad al alcance únicamente en la actualidad en los modelos modernos de gama alta.



Otro gran coleccionista de carretes, el historiador de pesca catalán Enric Padrós i Casanova, (foto izquierda) promotor del “Arxiu de Pesca” destaca de los Sagarra: “Es una empresa a la que todos los que vivimos las décadas difíciles años 60 y 70 tenemos que estar agradecidos, ya que permitió a mucha gente adquirir un carrete, que era 3 veces más barato que los de importación”. Además de su menor coste, también resalta sus buenas cualidades: “Quizá, desde el punto de vista estético eran más espartanos que los Mitchell de la época, pero esta diferencia se compensaba con su gran dureza, fiabilidad y escasas averías en comparación con los franceses”.









Pedro de la Sen nos aconseja sobre el uso ideal de cada Sagarra de agua dulce:


Modelo 46:
Por su tamaño y peso es  adecuado para pescar en agua dulce, con la recogida de 700 mm por vuelta de manivela lo utiliza para  la pesca de la carpa al lanzado con plomo de 20-40-60 grs. y línea del 0,28-0,30/100 montado en una caña del año 1975 de fibra de vidrio maciza de 2,40 de longitud. Para él, con este equipo, no hay pez que se resista.


Modelo Riufort
Ideal para la pesca del bass, considera que es excelente para la pesca con vinilo y con cucharilla para la trucha, montada en una caña de grafito de 1,95 mts de acción MH con mango de corcho y portacarretes a rosca. Con un simple y nada esforzado movimiento  realiza muy buenos lances, que luego son ideales para hacer un recorrido lento, a veces algo más rápido, considera que es perfecto por la considerable distancia lograda gracias a los diámetros que usa 0,20-0,25-0,28-0,30/100 según el tipo de pez a capturar.


Modelo 68
Lo utiliza en acción de pesca para la pesca del Barbo con flotador y como cebo tradicional la "ova" en la pesca de río de esta especie, utiliza una caña telescópica telerregulable de acción media, la cual permite alargar u acortar los tramos dadas las necesidades que puedan  surgir en la zona de pesca escogida para ello.


v     El “Modelo 68” fue el carrete Sagarra pensado para el spininnig en río con un ratio de recogida de 80 cm por vuelta de manivela, ligereza de peso y elegante diseño

Modelo 51
 Para este coleccionista es el modelo todoterreno que permite pescar en todo tipo de aguas dulces, pequeño, pero matón, como suele decirse. Este modelo lo monta en una caña de fibra de vidrio hueca de acción MH de 2,10 ó 2,40mts de dos piezas, según necesidad para la pesca de salmónidos y de otras especies de agua dulce.

4 comentarios:

  1. Hola Jose Luis bonito reportaje dedicado al sagarra, una marca española que desapareció por esa invasión de carretes asiáticos. Yo tengo algunos que fui consiguiendo pero nada que ver con tu colección. No dejan de ser un bonito recuerdo de un carrete que fue muy popular en sus tiempos e España y ha dado muchas alegrías a muchos pescadores que han tenido la suerte de poder comprarlo en aquellos tiempos.

    Un saludo Jose Luis que no va ser todo made in Japan.

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  2. Pues efectivamente Miguel, un Sagarra es más que un carrete, es el recuerdo de tus maestros de pesca, de tu padre o abuelo engrasando esa máquina que era dura como un tractor, y que costaba mucho comprar en tiempos de postguerra. Y como dices, un producto made in Spain que desgraciadamente no existe, pues Sagarra fue la última fábrica de carretes, hecha por españoles en la factoría catalana de Sitges. Un abrazo y gracias por tu emotivo comentario

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  3. alguien sabe de que año es el modelo 51??

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  4. Yo tengo el modelo 45, me lo compró mi padre cuando era un pequeñajo. A día de hoy lo conservo. Y bien cierto que esa marca hacia carretes a prueba de bombas.

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