Pincha reproductor para escuchar el último programa de radio sobre pesca deportiva dialdepesca.com

sábado, 24 de septiembre de 2011

Pesca de atunes rojo en el Delta del Ebro. Pesca&Barcos nº 28 septiembre-octubre 2011




Los Atunes rojos del Delta del Ebro

Tan sólo hace poco más de seis años por la zona del Delta del Ebro no era posible pescar los apreciados atunes rojos a una distancia tan escasa como puede ser a unas tres millas de la costa. Todo cambió cuando se instalaron junto a L´Atmella (Tarragona) unas jaulas o granjas marinas con estos gigantes para su engorde en cautividad, lo que de modo increíble han generado que otros hermanos salvajes de esta especie se acerquen al reclamo de sus congéneres en cautiverio.

Autor: José Luis Lago García
Fotografías: Autor / Iñigo Amezqueta-Álvaro Amezqueta

El gigante rojo es una especie que por la desembocadura del río Ebro en Tarragona se tienta sobre grandes fondos de doscientos metros, por lo que para su captura habría que abordar una gran pesca de altura. Pero como si de un milagro se tratase, la instalación de unos criaderos piscícolas conteniendo ejemplares de este gran túnido en la zona norte del Delta del Ebro frente a L´Atmella de Mar ha provocado en los últimos años que los atunes rojos salvajes -thunnus thynnus- en migración, acudan a la llamada de sus hermanos presos en las jaulas marinas flotantes tan grandes como dos campos de fútbol. Increíblemente los atunes gigantes libres permanecen por estas zonas cercanas al litoral que distan de la costa poco más de dos millas que profundizan únicamente sobre cincuenta metros.


Comencemos por el principio: primeros se apresan en alta mar los bancos de estos grandes túnidos salvajes para luego retenerlos en las granjas marinas. Tras capturarlos los barcos profesionales con cerco durantes sus migraciones en diversos puntos del Mediterráneo lejanos al Delta –principalmente en Baleares-, son transportados hasta esta factoría flotante de Atmella para su engorde. Se comenta que algunos de estos atunes rojos que no son apresados por las redes llegan a seguir al barco de transporte durante su travesía a lo largo de docenas de millas, persiguiendo la estela que va dejando la malla de atunes cautivos que son arrastrados por el mar, y cuyo reclamo no pueden evitar los congéneres libres. Al llegar a la costa catalana los atunes rojos libres se estabilizan nadando por la zona de las jaulas. Durante el cautiverio estos reyes del mar se engordan diariamente de manera industrial con grandes cantidades de comida, por lo que sus hermanos en libertad también reciben indirectamente el alimento que se escapa de las rejillas, lo que afianza una población de estos ejemplares libres en esta área al comer de manera cómoda. Estas innovadoras granjas de agua salada han supuesto todo un reclamo y revolución para los pescadores deportivos, al convocar a los atunes rojos en un lugar inédito hasta entonces, y con la ventaja de estar a tiro de piedra de la costa
Resumiendo: estos atunes rojos salvajes no están frente a L´Atmella por encontrar un hábitat natural idóneo, si no por una curiosa carambola al romperles los esquemas de su ciclo biológico natural.



                                                     Nómadas del mar

El ciclo vital de los atunes rojos les indica el pasar nadando durante su migración a larga distancia del Delta, a nada menos que aproximadamente cuarenta millas mar adentro. Su periplo por España comienza en el Estrecho de Gibraltar –donde se pescan con las famosas almadrabas artesanales-y al llegar a nuestra costa mediterránea se desplazan por un canal paralelo donde encuentran  una “una autopista marina “de grandes profundidades y corrientes que les ayudan en su migración desde el sur hasta el norte. A finales de primavera suelen llegar a la costa francesa, para pocos meses después con el giro de corriente dar la vuelta y retornar al sur entre septiembre-octubre. En este largo periplo buscan temperaturas de aguas de entre veintidós a veinticinco grados que les ofrezcan la calentura ideal para reproducirse. Antes de la instalación de estas jaulas hace unos seis años el atún rojo no era una especie con interés de captura en este Delta, tanto por profesionales como deportivos al estar sus pesqueros en una considerable distancia de entre veinticinco a cuarenta y cinco millas. Su pesca no compensaba a los pescadores de la zona por el coste económico del combustible además que las barcas ya encuentran por este rico ecosistema otras especies interesantes y abundantes.
Mientras que estos peces han llegado a esta  franja de litoral de manera indirecta o artificial, los túnidos habituales del entorno del Delta -como la bacoreta- son de menor porte que sus grandes primos de carne roja, y pueden pesar sobre cuarenta a sesenta kilogramos. Nadan en franjas que profundizan sobre ochenta metros ubicadas a seis millas en dirección este del Delta.



Frenesí por el rojo

En los inicios de la instalación de estas factorías piscícolas de atún rojo, únicamente se podían detectar en esta área de pesca próxima a las granjas a unas tres embarcaciones recreativas en su busca del atún rojo, pues aún no estaba contrastado el nuevo maná que estaba llegando de manera inesperada. El ascenso de embarcaciones al reclamo de este auténtico emperador de la pesca de altura ha sido vertiginoso, habiendo actualmente jornadas en las que se pueden juntar hasta ochenta barcas por la franja marina que circunda a estas instalaciones. Incluso llegan lanchas o yates deportivos navegando desde Cambrils o Barcelona (a muchas millas de distancia)  puesto que en estos momentos los atunes rojos gigantes prácticamente no hacen acto de presencia importante por la zona costera del norte de Cataluña, aglutinándose actualmente una buena parte de esta especie por el Delta del Ebro.


La pesca deportiva del gran rojo

Conocemos más sobre este tema de la pesca del atún rojo de mano del experto patrón de pesca recreativa “chárter” Adrián Navarro, que nos cuenta los secretos para captura Según nos comenta Adrián: “¡Con esta inesperada llegada de atunes rojos frente a L´Atmella de Mar se ha provocado una auténtica fiebre por este gran pez por nuestra zona!”


También este joven pero especializado patrón de pesca recreativa nos indica el incremento de éxitos en esta especie por esta zona: “Antes de estas instalaciones piscícolas lo normal era que de cada diez salidas se pescase un único atún. Actualmente es factible obtener un ochenta por ciento de picadas, algunas con éxito y otras con el escape del gigante, pues a veces es difícil arrancar al agua tan poderoso animal ¡Aunque lo emocionante es ver que un bicho tan noble pica y que está nadando bajo la cubierta del barco! Normalmente en nuestras salidas se reparte el cincuenta por ciento de éxitos y otro tanto de pérdidas tras las picadas, ya que es una pesca complicada que requiere de gran pericia del pescador, ¡y también tener suerte de que todo vaya bien!”.
En cuanto a épocas de captura, en agosto se produce el momento estrella. Sin embargo durante los meses previos de junio y julio no es su temporada ideal de pesca puesto que esta especie por esta zona está ovando, por lo que es poco receptiva a alimentarse.

ARTÍCULO COMPLETO EN LA REVISTA







Jornadas de Atún rojo

La familia Navarro, con el veterano pescador deportivo Enrique Navarro y su hijo Adrián Navarro al frente, patronean el servicio de chárter de pesca pionero en el Delta del Ebro.
Para esta especie se organizan jornadas de unas seis horas, que se pueden alargar unas dos más si los gigantes son reacios a picar. Aunque el barco tiene capacidad legal para once personas, lo recomendable es juntar en una salida a sobre cinco pescadores ya que muchas personas a bordo generan muchos ruidos, saltos, golpes…que también espantan a estos peces resabiados. Tampoco es recomendable un número menor de cinco personas ya que si hay un gran pez de más de 150 kilogramos, inevitablemente habrá que turnarse en la gran caña, pues incluso tantos participantes acaban reventados: “Es complicado que un cliente inexperto en pesca de altura aguante más de diez minutos seguidos en la silla de combate”, ha observado Adrián.
El amarre de este barco está en la urbanización Riumar, justo en la desembocadura del río Ebro.  Para esta pesca disponen de un catamarán de nueve metros de eslora y cuatro de manga. La zona de pesca del atún está a unas doce millas del puerto base por lo que se tarda unos 35 minutos de navegación, lo que permite en esta senda contemplar parajes inéditos de esta bella desembocadura, uno de los parajes ribereños más increíbles de nuestro país.
Más información sobre las salidas, temporada ideal y situación legal del momento en relación con la pesca recreativa del atún rojo. Además realizan otras modalidades de pesca recreativa.
667538272 (Enrique) 639 018 065 (Adrián)
Oficina-fax 977481050


El patrón de pesca recreativa Adrián Navarro (derecha)  por nuestro colaborador el periodista José Luis Lago



Los combates frente a auténticos monstruos de entre 100 a 300 kilogramos son agotadoras para los inexpertos por lo que a los diez minutos suelen quedar extasiados

Sin duda arrancar al mar a tan majestuoso rival es toda una satisfacción para los afortunados que obtienen una picada



DESTACADOS

v     como si de un milagro se tratase la instalación de unos criaderos piscícolas de atún rojo frente a L´Atmella de Mar llama a los atunes rojos salvajes
v     El gran furor de la pesca de barcos del atún rojo en el Delta del Ebro contrasta con una legislación cada vez más restrictiva e incierta para cada nueva temporada
v     En el chárter de Adrián Navarro se reparte un cincuenta por cientos de éxitos aunque algunas picadas también escapan
v     Agosto es el mes estrella de la pesca del atún rojo en el Delta del Ebro
v     El brumeo a la deriva o al “pairo” del barco es la técnica más eficaz para grandes atunes rojos que con su inteligencia no pican con el curricán por estas aguas
v     La experiencia de este patrón de pesca le dice que con el rojo pueden hacer falta hasta diez capturas perdidas hasta tener cierta experiencia y evaluar el porqué de los fallos
v     La mayor pieza capturada por Adrián Navarro fue un ejemplar de nada menos que 220 kilogramos que tardaron en sacarlo más de cuatro horas
v     La Administración respecto a la pesca de esta especie mete en el mismo saco a recreativos y profesionales cuando hay parámetros y características opuestas
v     Practicando una pesca responsable sin muerte respecto al atún rojo se puede realizar la pesca  recreativa de esta especie que genera turismo y empleo por esta zona



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada